
Escarbas en mi como si te lo pidiera a gritos... como si no se tratara esto de un absurdo y placentero capricho imposible de ocultar.... que está expuesto a opiniones que llegan y se marchan defraudadas. Se cierran muchos ojos, y abrimos los nuestros más atentos que de costumbre. Esta noche no queremos oír los ladridos de perros despiadados. preferimos correr al mismo ritmo del otro y disfrutar la exageración durante las siguientes horas... durante las siguientres horas que prometimos no escuchar a los ladridos de los despiadados perros... felinos insomnes... que optaron por olvidarse de las despiadadas lenguas..