lunes, 7 de mayo de 2007

*Margaret en la Guillotina.

Sentencia inesperada. Por miedo a no poder después de prometer que podía, lo que me rodeaba se lo llevaron todos, no se lo quedó nadie. Lo ataron todos, no lo lo liberó nadie. Lo abandonaron todos, no lo recordó nadie. A su lado no se desveló nadie.
Yo soy la única que puede traerlo, quedárselo, atarlo, liberarlo, abandonarlo y recordarlo mientras lo acompaño secretamente. Soy la única que puede ser todos y ser nadie......
Te obsequio todo lo que han valorado de mi vida sin miradas generosas. ¿Tú no lo valoras? Entonces yo tampoco. Sólo no te demores en decidir si valgo la pena. Sólo dicta la sentencia sin la compañía de una mirada generosa.